Una pareja de adolescentes estíƒÆ’í‚¡ besíƒÆ’í‚¡ndose en un coche. Stevie, de 16 aíƒÆ’킱os, se resiste porque cree que lo que hacen no es lo correcto, pero su novia Leah insiste. Entonces Stevie no puede respirar y se pone azul.
EstíƒÆ’í‚¡ nevando y House deja su moto y se va a trabajar en coche. Cuando llega al parking, ve que la plaza para discapacitados que estíƒÆ’í‚¡ frente a la puerta ya ha sido ocupada. Hay una placa que dice íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í…“J. WhitneríƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‚ y han trasladado la suya a una plaza que no le gusta nada. En el hospital, Foreman se acerca a House para hablarle del caso de Stevie, pero íƒÆ’í‚©l síƒÆ’킳lo tiene la cabeza en su plaza de garaje y en descubrir quiíƒÆ’í‚©n es Whitner. Cameron se lo cuenta: es una nueva investigadora que va en silla de ruedas. Foreman trata de llamar la atenciíƒÆ’킳n de House sobre el caso de Stevie y le explica que sufre problemas respiratorios y tiene un derrame de sangre pleural. Por fin, consigue atraer la atenciíƒÆ’킳n de House, que le pide que licuen la sangre del chico.
House visita a la doctora Whitner en el laboratorio. Le reclama su plaza de garaje con argumentos muy peregrinos, como que ella tiene una silla de ruedas elíƒÆ’í‚©ctrica y no se va a cansar por desplazarse desde un lugar un poco míƒÆ’í‚¡s apartado. Pero la doctora Whitner no se amilana ante su descaro y entablan una lucha verbal. A ver quiíƒÆ’í‚©n gana. Mientras, el estado de Stevie empeora, no puede respirar y sigue con su dolor de pecho, pero Foreman es incapaz de localizar a sus padres para firmar los formularios de consentimiento. El chico dice que ambos estíƒÆ’í‚¡n en una conferencia y habríƒÆ’í‚¡n tenido que apagar los míƒÆ’킳viles. De repente, le falta oxíƒÆ’í‚Âgeno. A Foreman no le queda míƒÆ’í‚¡s remedio que actuar ríƒÆ’í‚¡pidamente y ya se ocuparíƒÆ’í‚¡ del consentimiento míƒÆ’í‚¡s tarde.
Mientras Foreman estíƒÆ’í‚¡ haciendo una pruba, Stevie mira el monitor y le dice que el derrame debe venir de las venas de los pulmones. Habla con tanto conocimiento que deja tan impresionado al doctor que le pregunta si ha estudiado esto en el colegio. íƒÆ’í¢â‚¬Â°l dice que estudia cosas por su cuenta y en seguida cambia de tema.
Cameron y Chase van a la casa del chico a buscar drogas. La cocina estíƒÆ’í‚¡ llena de basura. Siguen por el pasillo y en el dormitorio encuentran a dos personas practicando sexo. La pareja no tiene ni idea de quiíƒÆ’í‚©n es Stevie. Los míƒÆ’í‚©dicos van a ver al chico para que les cuente por quíƒÆ’í‚© les dio una direcciíƒÆ’킳n falsa. Entonces a su novia, Leah, no le queda míƒÆ’í‚¡s remedio que decir la verdad: Stevie es gitano y su cultura romaníƒÆ’í‚ impide que los míƒÆ’í‚©dicos visiten su casa porque su simple presencia infecta espiritualmente el ambiente, segíƒÆ’킺n las creencias de sus padres. Con respecto al trabajo, les cuenta que se dedican a comprar y vender cosas y en la íƒÆ’킺ltima semana ha hecho un viaje en furgoneta con su padre a Chicago. AdemíƒÆ’í‚¡s, no va al colegio.
House sigue con el empeíƒÆ’킱o de conseguir su plaza de parking y visita a Cuddy. Ella apuesta que no seríƒÆ’í‚Âa capaz de aguantar una semana en silla de ruedas. House acepta la apuesta. Ya con su silla de ruedas, House vuelve al caso de Stevie, que sufre una trombosis. SegíƒÆ’킺n Cameron, se debe al largo viaje en coche que ha hecho con su padre a Chicago. Le insertan un tubo por la arteria de una pierna y en ese momento Stevie sufre un agudo dolor de estíƒÆ’킳mago. El colorante que le han inyectado le estíƒÆ’í‚¡ entrando en el híƒÆ’í‚Âgado pero no sale, el íƒÆ’킳rgano estíƒÆ’í‚¡ completamente bloqueado.
El equipo cree que el chico tiene Wegener. Una biopsia de híƒÆ’í‚Âgado tardaríƒÆ’í‚¡ demasiado tiempo, asíƒÆ’í‚ que House les dice que empiecen a administrarle una medicaciíƒÆ’킳n. Mientras, sigue haciendo su vida en silla de ruedas. Franklin y Constance, los padres de Stevie, llegan al hospital cargados de mantas, ropa del chico y comida. Dicen que sus propias cosas ayudaríƒÆ’í‚¡n a la curaciíƒÆ’킳n del joven, que le devolveríƒÆ’í‚¡n el equilibrio a su vida. DespuíƒÆ’í‚©s, Stevie sufre una hemorragia.
El equipo comunica a House que el tratamiento para el Wegener ha causado una hemorragia masiva. Tienen que cambiar la medicaciíƒÆ’킳n y House sugiere otra, FT-28, pero todavíƒÆ’í‚Âa no ha sido aceptada por Sanidad para ese tipo de casos. Franklin y Constance se niegan a que investiguen con su hijo, creen que lo estíƒÆ’í‚¡n haciendo porque son gitanos, como ocurriíƒÆ’킳 con su raza en Auschwitz. Foreman debe ganarse la confianza de la familia, que en ese momento estíƒÆ’í‚¡ reunida con unas cuantas visitas en la habitaciíƒÆ’킳n del chico. El míƒÆ’í‚©dico les pide que salgan para hacerle una cura y aprovecha que estíƒÆ’í‚¡n solos para pedirle que tome la medicaciíƒÆ’킳n, pero en ese momento sufre una crisis de dolor.
Los míƒÆ’í‚©dicos realizan una intervenciíƒÆ’킳n a Stevie y descubren un palillo clavado en su interior. Todos sus problemas se debíƒÆ’í‚Âan a un palillo que habíƒÆ’í‚Âa tragado accidentalmente y habíƒÆ’í‚Âa viajado por su organismo causando daíƒÆ’킱os en distintos íƒÆ’킳rganos. Se lo cuentan a los padres y Franklin arremete contra Leah, dice que es la culpable por hacer que su hijo la besara.
Foreman visita a Stevie para comunicarle que pronto podríƒÆ’í‚¡ volver a su casa y le dice que en el laboratorio del hospital hay una plaza de becario libre, que puede solicitarla. íƒÆ’í¢â‚¬Â°l rechaza la oferta. Se ha dado cuenta de que Foreman, Chase y Cameron no llevan anillo, no tienen pareja, estíƒÆ’í‚¡n solos. íƒÆ’í¢â‚¬Â°l considera míƒÆ’í‚¡s importante tener una familia.
House va a reclamar su plaza de garaje a Cuddy, pero ella se ha enterado de que se puso de pie durante una operaciíƒÆ’킳n, asíƒÆ’í‚ que ha perdido la apuesta. íƒÆ’í¢â‚¬Â°l le dice que tratíƒÆ’킳 de engaíƒÆ’킱arle porque en realidad nunca contemplíƒÆ’킳 la posibilidad de devolverle su plaza. Debe sentirse arrepentida de lo que ha hecho. Sin embargo, por la noche, ve que un operario estíƒÆ’í‚¡ poniendo el cartel con su nombre de nuevo en la plaza que era suya.




